Este año, la celebración del Día de la Tradición Cruceña sufrió un retraso de más de cuatro meses y también, a diferencia de todas las anteriores jornadas, orientadas a destacar las costumbres regionales, por primera vez cambió de escenario, ya no fue en los predios de la Fexpocruz, se realizó en el parque de la Autonomía, ubicado en el cuarto anillo de circunvalación, a poco más de tres cuadras de la avenida Roca y Coronado.

La usual marcha, que desde hace 21 años precede a la fiesta de reivindicación de las tradiciones, partió de la plaza 24 de Septiembre, a las 10:30, desde el frontis del Club Social, en el que se destacan dos enormes letreros que ponen de relieve, primero, el mensaje Nuestro himno es sagrado, y la frase del himno departamental, Siempre libres cruceños seamos.

Al ritmo de banda que interpretaba la canción Viva Santa Cruz, la Federación de Fraternidades Cruceñas  inició la caminata. No había una sola nube ‘bajo el cielo más puro de América'. El calor era intenso. Un grupo de gendarmes municipales tuvo la responsabilidad de velar por la seguridad, aunque no tuvo trabajo, ya que todo se desarrolló en un ambiente de normalidad. La Fundación Sar estuvo también vigilante, con una ambulancia para cualquier caso de emergencia.

La FFC había invitado al Camba Florencio, que por razones de salud no pudo asistir, pero en su lugar estuvieron el Camba Calucha, el Camba Aguilillo y el Camba Temisto, ambos de Santa Cruz.

A las 12:15 fue la llegada al Parque de la Autonomía, donde ya estaba instalado un grupo de artesanas y vendedoras de comidas típicas. El prefecto Rubén Costas se apostó en la puerta para dar la bienvenida a la caravana, que en la retaguardia se destacaba por jinetes en cuatro caballos y una tarasca, que era arrastrada para participar en los juegos populares.